Instituciones

Cadaver exquisito PH

En este número de Clepios proponemos pensar sobre las instituciones en relación con sus usos, apropiaciones, funciones y existencias posibles. Sus modos de funcionamiento, sus operatorias, la producción de sus obje- tos y dispositivos. El lugar e implicación de las instituciones en los profesionales en formaciòn en Salud Mental. Por estos motivos los invitamos a pensar sobre los siguientes interrogantes:

1. ¿Es importante un análisis de la institución/las instituciones de las que se forma parte? ¿Cuál podría ser la relevancia de la instituciones en tanto unidades de análisis?

2. ¿Qué impacto posible pueden tener las instituciones en las prácticas y modelos de abordaje?

3. ¿Cómo pensar los obstáculos y malestares institucionales? ¿Se pueden pensar en experiencias de resistencia en las instituciones?

Victoria Larrosa

Lic en Psicología UBA Trabaja en intervenciones institucionales y clínica individual/ parejas/ familias. Docente UBA en las materias Teoría y Técnica de Grupos 2 y Problemas Antropológicos en Psicología. Docente de seminarios sobre clínica y psicología en la plataforma virtual www.educampogrupal.com.ar Cordinadora de grupos de estudio y producción sobre la obra de Deleuze y Guattari. Coordinadora de talleres de covisión y clínica.

N-1

“Los Sonoros preceden nuestro nacimiento. Preceden nuestra edad. Estos sonidos preceden incluso el nombre que todavía no llevamos y que sólo llevaremos bastante después de que haya resonado en nosotros nuestra ausencia, en el aire y en el día que aún no contienen nuestro rostro e ignoran todavía la naturaleza de nuestro sexo”

Pascal Quignard. El odio a la música.

N-1 es una fórmula desarrollada por Félix Guattari y Gilles Deleuze. La llaman: fórmula de la multiplicidad, más precisamente es la fórmula de lo múltiple tomado en su carácter de sustantivo, no como adjetivo. Y exhortan: no basta con gritar viva lo múltiple…lo múltiple hay que hacerlo sustrayendo, restando, dimensiones suplementarias.

Lo múltiple se crea quitando lógica de lo Uno, categorías identitarias, de reconocimiento y funcionalidad estructural y determinada trascendentalmente. Lo múltiple no como agregado de instancias, sino como lo que se produce entre los cuerpos y por los cuerpos cuando las versiones de las fijezas caen, se suspenden, se distraen.

Ese ejercicio en lo político, transversal, que se desliza por las grietas de lo dado y que genera las grietas, es decir, la pregunta, es lo que en el trabajo clínico, ya sea en intervenciones institucionales o en la práctica analítica individual o grupal constituye la potencia performativa de la escucha.

Escuchar lo que insiste, lo que crea, lo suplicante, lo irreverente, el dolor, la imprudencia, los matices, la risotada, el chirrido, lo animal, lo indiferenciado de las narrativas es escuchar la hechura social/ instucional/ epocal de cada quien. Escuchar las transformaciones y producciones singularizantes implica, entre otras cosas, hacer audibles todas las conexiones que en la mayoría de las formaciones académicas se tornan disociadas. Uno de los grandes, inmensos méritos, que tiene la corriente del Análisis Institucional es poner en evidencia la imposibilidad de sostener el binarismo individuo/sociedad. Trabajo que debemos continuar en la crítica misma de la categoría de individuo que cuánto más cuestionada parece que está, con más furia reaparece en los ideales normativos y en las ficciones cientistas como garantía de saber.

Ahora bien ¿quién escucha? ¿Hay necesariamente un soporte subjetivo de la escucha? ¿Cómo crear las condiciones para que la escucha sea un plano en sí mismo capaz de generar efectos de análisis y transformaciones/ huidas/ destrucciones/ mutaciones de sentidos en las coordenadas en las que ella interviene?

La escucha tiene sentido como dirección: quitar Uno, sustraer opinión, doxa, sentido común. Restar importancia, impronta, credibilidad, a lo que se impone homogeneizando los cuerpos en virtud de la creación de un pueblo, un grupo, un montón de iguales que hacen gala de sus similitudes y transparencias y se expresan en la coreografía de grupos objetos.

El pensar tampoco tiene un sustrato personal,  lo pensado, lo que se piensa, lo impensable, atraviesa los quienes pero no es propiedad privada; la opinión deviene motor de prácticas y afectos en tanto el pensamiento deviene propiedad privada, cada vez que se priva de la potencia de lo múltiple.

La escucha posibilita la emergencia de lo incontrolable para quienes queden afectados de algún modo por tal advenimiento intruso.  El “sentido” en su vertiente de lo que puede advenir, será tal a condición de que el pensar viralice la escena instituicional en el ámbito en el que se esté: escuela, universidad, consultorio, calle. Pensar es un trabajo inconcluso, es la pregunta retornando, ampliando los márgenes de libertad y creación, es movimiento que quiere formalizarse provisoriamente, para volver al galope interpelante. El cuerpo instituido/instituyente, de muchos modos, es el lugar de la pregunta, sostiene Michel Serres, por eso el cuerpo es el inconsciente.

Escuchar los múltiples sonidos, ruidos, silencios de las instituciones/ en las instituciones/  implica desformalizar la escucha diagnosticante a favor de una escucha indómita, intempestiva tal como Nietzsche lo plantea, en contra de la fiebre histórica y a favor de un tiempo venidero. Escuchar de tal manera que sea la escucha la que invente las herramientas y los naufragios, y no al revés. Escuchar clínicamente es también darle un lugar al silencio, demorar las compulsiones del decir reproductor de slogans traumáticos y/o explicativos para dar paso a lo que se resiste a ser transparentado y explicado, argumentado y domesticado: el cuerpo.

 

Lic.en Psicología (UBA). Integrante y Coordinadora Equipo Regional Intervención Comunitaria (ERICO), Programa de Salud Mental, Región Sanitaria VI, Ministerio de Salud, Provincia de Buenos Aires. Jefa de Trabajos Prácticos, Teoría y Técnica de Grupos I, Facultad de Psicología, UBA. Supervisora Equipos de Profesionales. Ex Rotante Sistema de Salud Mental Trieste, Italia y Catalunya, España. (lifarruggio@hotmail.com)